*
Ni Clint Eastwood vivirá eternamente
[coleccionando gestos]
kyasarin:

my life has no meaning

[coleccionando gestos]

kyasarin:

my life has no meaning

kapacorro:

Every little thing she does is magic…

(Bette Davis, All About Eve, 1950)

xbelanch:

Un día de finales de 1976 (o quizás de principios de 1977) fui a comer a casa de mis padres. Cuando llegué mi madre me dijo: “Te ha llamado este señor” y me alargó un papel donde había escrito “Ballcorba” y un número de teléfono. A mí me sonaba un tal Jaume Vallcorba que, en la página de créditos de la revista Els Marges aparecía como diseñador de sus cubiertas. Eran unas cubiertas a una tinta -que a cada número cambiaba- donde aparecía siempre un mismo niño de perfil, con gorra grande, pantalones con peto y un montón de libros en las manos. Unos días después le llamé y quedamos. No recuerdo si para ir a cenar, pero a beber, seguro. Fui a recogerlo a su casa, un piso en la calle Herzegovina que me sorprendió porque era del todo diferente a los pisos que yo frecuentaba, donde las estanterías para poner los libros estaban hechas a base de cajas de verduras vacías apiladas unas sobre otras. En aquel piso, no. En aquel piso cada mueble estaba perfectamente calculado. Para acabar de rematarlo, las paredes estaban pintadas ¡de color rosa! En el dormitorio, además, tenía una pila de polaroids de novietas, fotografiadas en aquella misma cama. “Qué tío más curioso”, pensé.

Fuimos muy amigos. Las dos personas que he conocido que mejor bailaban rock and roll eran Eduard Berraondo y Jaume Vallcorba. Era una maravilla cuando se disparaba a bailar. Compartimos centenares de últimos gin-tonics, una bebida que, contra lo que puedan creer los mocosos, no es un invento de hace dos años. La estrategia del último gin-tonic era meticulosa. A la hora de dar la noche por acabada, Vallcorba decía: “¿Tomamos un último gin-tonic a medias?”. Si decías que sí, el protocolo era siempre el mismo: tú pagabas el gin-tonic y os lo bebíais entre los dos. Hacia aquella misma época le cogió la obsesión de montar una editorial, y lo consiguió.

El último día que nos vimos me explicó los preparativos para su funeral. Que había hablado con Josep Pons y que pondría tal música y tal otra. Y cuando me acabó de explicar cómo quedaría todo de bonito me dijo: “Pero tú no vengas, eh, que sé que todo eso no te gusta”. Como efectivamente no soporto los funerales, le contesté: “De acuerdo. Me iré al bar que haya más cerca de la iglesia y me tomaré un gin-tonic”. El problema, ahora, es que los médicos me han prohibido definitivamente el alcohol, y no me veo, en la barra, chupando horchata con una paja y recordándolo cuando bailaba rock and roll. Ay, Vallcorba…

Quim Monzó, “Well, be-bop-a-lula, she’s my baby…”

archifossil:

(…)

Any question of the possibility of an ontology of life would have to consider “life” as a particular intersection between a biology of a non-conceptual life itself and an onto-theology of transcendence, eminence, and immanence. The problem is that the concept of Life has remained…

madebyabvh:

madebyabvh:

Animated Doctor Who - 50 Years Running
Final version

Original illustration by Randy Mayor

NOW